VALORACION DE LA CITOMETRIA DE FLUJO EN LA PRUEBA CRUZADA PREVIA A TRASPLANTE RENAL.

A. Arrieta, M. Riñón, M.D. García Masdevall, C. Arranz, E. García, J. Amenabar, N. Maruri.

Sección de Inmunología. Servicio de Nefrología. Hospital de Cruces. Baracaldo. Vizcaya.

Introducción

En el protocolo de trasplante (Tx) renal, previo a éste, se estudia la presencia en el suero del receptor de anticuerpos citotóxicos frente a los linfocitos del donante. Estos anticuerpos son responsables del rechazo inmediato del injerto y contraindican de modo absoluto la realización del Tx. En las pruebas cruzadas está estandarizado el uso de la microlinfocitotoxidad dependiente de complemento y su valoración tras tinción con eosina al microscopio óptico.

Objetivos

El objetivo principal de este trabajo ha sido valorar por citometría de flujo (FCM) la presencia en el suero de los receptores de Tx renal, con prueba cruzada por citotoxicidad negativa, de anticuerpos que no fijan complemento, la clase IgG o IgM de ‚stos y su papel en la evolución del trasplante. El objetivo secundario ha sido relacionar el porcentaje de anticuerpos IgG e IgM determinado por FCM con la positividad y negatividad observada por citotoxicidad, en las muestras de los restantes candidatos.

Método

Se incuban los linfocitos del donante con suero del receptor, como control negativo se emplea suero AB de individuos sanos no trasfundidos, y como control positivo se emplea un pool de suero de 10 individuos hiperinmunes. Posteriormente se incuban con anti IgG ó anti IgM conjugados con FITC, se lavan los linfocitos y se incuban con anti CD3 PE o PerCP. En el citómetro se adquieren 4000 células y se valora el porcentaje de linfocitos positivos para FL1 (IgG o IgM) y FL2 ó FL3 (CD3).

Resultados

De los 98 Tx con prueba cruzada negativa por citotoxicidad 2 han fallecido con injerto funcionante y 11 han perdido el injerto; de estos 11 sólo en 2 de ellos (18%) se han encontrado IgG positivas en un 6 y 7 %. De los 85 TX con injerto funcionante se han encontrado 3 casos (3.05%) con IgG positivas en un 5, 16 y 27%, y 2 casos (2.35%) con IgM positivas en un 5 y 9 %.

De las 125 pruebas cruzadas realizadas por citotoxicidad y FCM en 102 casos (81.6%) se encuentra concordancia entre positivos y negativos por ambas técnicas, de los 23 casos restantes (18.4%) 19 casos (15%) son positivos por citotoxicidad y negativos por FCM, y 4 casos (3.2%) son negativos por citotoxicidad y positivos por FCM.

Conclusiones

1) Existe una buena correlación entre positivos y negativos por ambas técnicas. 2) La FCM es más objetiva y permite discriminar entre IgG e IgM, las IgM detectables por FCM pueden positivizar la citotoxicidad y teóricamente no contraindican el Tx; así mismo IgG que no fijen complemento pueden negativizar la citotoxicidad e intervenir en el rechazo mediado por linfocitos con receptores para dichas IgG. 3) No sabemos si las discrepancias observadas entre positivos y negativos por citotoxidad y FCM se deben a diferencias técnicas en la relación número de células por volumen de suero, y ‚sto repercute en diferente sensibilidad. 4) No se puede valorar la evolución del Tx con citotoxicidad positiva e IgG por FCM negativa, ya que sólo se trasplanta cuando la citotoxicidad es negativa.